La primera fecha, aproximada, del uso de los
actuales colores patrios, es la del 19 de mayo de 1810, ocasión en la
que fueron utilizados por un grupo de mujeres que se entrevistaron con
el Coronel Saavedra.
El 25 de mayo de 1810 se difundió -entre los patriotas- el uso de la
escarapela nacional. No apareció la decisión de usar esos colores
como iniciativa de una determinada persona, sino como el producto de
una actitud espontánea, adoptada sin previo acuerdo ni
deliberaciones.
El 23 de marzo de 1811 la escarapela fue usada como distintivo de los
opositores a la mayoría de la Junta.
El 13 de febrero de 1812 Manuel Belgrano -mediante una nota- solicitó
al Triunvirato que se fije el uso de la escarapela nacional.
El 18 de febrero de 1812 el poder constituido por el Triunvirato
formado por Manuel de Sarratea, Juan José Paso y Feliciano Antonio
Chiclana, en el que actuaba como secretario Bernardino Rivadavia, hizo
saber al Jefe del Ejército Mayor que: "el gobierno ha
resuelto que se reconozca y se use por las tropas la Escarapela
Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que deberá
componerse de dos colores, blanco y azul celeste, quedando abolida
desde esta fecha la roja que antiguamente se distinguía".
El Día de la Escarapela fue instituido por el Consejo Nacional de
Educación, en el año 1935, y su celebración se efectúa el 18 de
mayo.
Bibliografía:
"Historia de los símbolos nacionales
argentinos" Luis Cánepa.